viernes, 4 de octubre de 2013

Eligiendo caminos, construyendo destinos.

¿Quien dijo que con diecisiete años estamos listos para decidir lo que queremos hacer por el resto de nuestras vidas? Salir de la secundaria, inscribirse en una carrera y que resulte ser tu pasión, lo que amarás hacer por el resto de tu vida, no es un blanco fácil de alcanzar. Algunos tenemos suerte, como yo, que después de revisar todas las carreras habidas y por haber me anoté a estudiar Comunicación y hoy por hoy voy por mi tercer año y me va bien. Pero para otros no es tan sencillo. A todos nos pasa de no estar seguros y no vamos a estarlo hasta bien entrado el segundo año de cursado, pero... algunos se dan cuenta mucho antes y es entonces cuando disertan. Y así van, de una carrera en otra, comenzando y abandonando. Para cuando quieren darse cuenta pasaron tres años, cuatro, cinco y no saben que hacer de sus vidas y es entonces cuando aparecen frustraciones, mucha presión, desesperación. Pero creo fervientemente que todo sucede por algo, nada se da porque si, y a veces es necesario que recorramos cierto camino que puede parecernos "inútil" para que cuando hagamos algo lo hagamos bien. Esto es algo que se aplica a muchas facetas de la vida, a mi me va bien en mi carrera y no tan bien en el amor, así como Julieta -una gran amiga mía- está desesperada porque ven que se le pasaron tres años para darse cuenta de lo que quería hacer, yo hace más de tres años que conozco y diserto hombres ( gracias a mi bipolaridad). Ninguno de los dos lados está bueno, a pesar de que el camino se ponga difícil es un trayecto necesario. Por mi parte, espero que en algún momento, después de tantas caídas de tantas idas y venidas, encuentre a alguien con quien realmente quiera estar. Espero. Trato de no olvidarme la tan quemada frase: "no pares, no dejes de intentar". Porque el que baja los brazos, el que abandona, no tiene premio. 

"El destino es el baraja las cartas, nosotros las jugamos"


No hay comentarios.: