Re-intentar, intentar demasiado.
Volver a lo mismo. Pero ¿volver a que? O en el mejor de los casos dejar de ser
definitivamente. Porque nunca fuimos.
Como evitar que se me cierre la
garganta al intentar explicarte con la mayor de las naturalidades que hace rato
no siento nada, que lo que paso entre nosotros fue un desliz, algo que nunca debió
de haber pasado, porque lo nuestro es pasado. Como explicarte que ya no
encuentro eso que me gustaba de vos, ni siquiera siento la bronca y el rencor
que sentí en su momento. Ya no queda nada. Y no hay nada peor que la indiferencia,
que me de igual verte o no verte, besarte o no.
Pero aùn asi no evito que se me cierre
la garganta al repetir como un disco rayado que ya no quiero que nos veamos. Y se
que con mil vueltas o con las palabras mas claras y directas del mundo, no
lograras nunca entenderme, del mismo modo que nunca vas a cambiar. Lo mismo que
tanto que nos atrajo, es lo que hoy nos separa. No cambiamos mas, yo con mi
inconformidad y vos con tu conformismo. Pero “si no hay amor que no haya nada
entonces” y esta vez no va a volver a haber ningún desliz. Porque lo que
termino hace un año, lo confirmo hoy. No
me propongas mas nada, no me pidas mas disculpas (no hay nada que disculpar), perdóname
vos a mi por haberte vuelto a confundir y que lo nuestro sean puntos
suspensivos, de una historia eterna que nunca fue, que termino, pero permanecerá
en nuestra memoria.
